La cirugía mínimamente invasiva de columna permite tratar diferentes patologías mediante técnicas avanzadas que reducen el daño a los tejidos y favorecen una recuperación más rápida.
Incluye procedimientos como XLIF, ALIF, OLIF y cirugía percutánea, utilizados para tratar patologías lumbares y degenerativas.
Qué es la cirugía mínimamente invasiva?
La cirugía mínimamente invasiva de columna consiste en realizar la intervención mediante incisiones pequeñas y abordajes específicos, evitando el daño muscular asociado a la cirugía abierta tradicional.
Esto permite tratar la patología con mayor precisión y menor agresión quirúrgica.

Ventajas frente a la cirugía abierta
La cirugía mínimamente invasiva ofrece múltiples beneficios en comparación con la cirugía tradicional.
Menor daño muscular
Se preserva la musculatura paravertebral, lo que reduce el dolor postoperatorio.
Menor sangrado
La agresión quirúrgica es menor, lo que disminuye la pérdida de sangre.
Recuperación más rápida
Permite una movilización precoz y menor estancia hospitalaria.
Menor riesgo de complicaciones
Reduce el riesgo de infección y complicaciones asociadas.
Mejores resultados funcionales
Facilita una recuperación más rápida de la actividad diaria.

Limitaciones de la cirugía mínimamente invasiva
No todos los pacientes son candidatos.
En algunos casos puede ser necesaria cirugía abierta, especialmente en:
- deformidades complejas
- múltiples niveles
- revisiones quirúrgicas
Cirugía mínimamente invasiva vs cirugía abierta
La principal diferencia radica en el impacto sobre los tejidos y la recuperación del paciente.
La cirugía mínimamente invasiva permite tratar la patología con menor agresión, mientras que la cirugía abierta puede ser necesaria en casos más complejos.
Una correcta indicación es clave para obtener los mejores resultados.
